Mundo ficciónIniciar sesiónLa rabia me carcomía por dentro, entré a mi despacho y comencé a tirar todo, estaba ciego del enojo, lo veía todo rojo, otra vez había sido engañado por una mujer. Y aún sabiendo que ninguna era confiable, intenté creer en Sophía, pensé que esta vez sí era la indicada, me dejé llevar por su apariencia de chica buena e inocente, pero no era más que la peor zorra de todas.
—Mald







