Mundo ficciónIniciar sesiónAl sentir el arma en su nuca, Lucca levantó sus manos en señal de que no estaba armado y que tenía toda la disposición de colaborar con sus asaltantes. Pensó en su interior que se trataba del hampa común y en lo profundo se aferraba encarecidamente a esa idea, rogaba de que no se tratara de los miembros de la mafia, porque prefería mil veces







