FERDINAND LEONARD
Las enfermeras ya le habían puesto una bata de hospital y una vía intravenosa conectada al dorso de su mano.
Verla allí tendida, inmóvil, me destrozó por dentro.
Esta mañana estaba perfectamente bien.
Hermosa.
Llena de vida.
Y ahora… Ahora se veía tan vulnerable que me dolía física y emocionalmente mirarla.
En ese momento, lo único que deseaba era acercarme a ella, abrazarla y estrecharla contra mi cuerpo.
No quería separarme de ella.
Ni por un segundo.
Quería quedarme a su l