Abigail seguía pegada a la puerta viendo bailar a esos dos hombres uno pequeño y adorable y otro sensual con ese cuerpo de dios griego que te provocaba perderte en él
Sasha al terminar la canción alzó a Abelardito en sus brazos y lo llenó de besos, en niño reía muy alegre
Papá, te quieyo
Abelardito le dijo a Sasha que lo quería, el mafioso se puso muy contento y emocional. - yo también te quiero mi niño hermoso
El mafioso abrazó a su hijo a su pecho fuertemente, nunca más nos vamos a volver a s