Camino a la mansión Diamantis, Sasha y Franco todavía seguían muy débiles, apenas podían estar conscientes, les fueron colocados unas intravenosas con suero vitaminado, los dos mafiosos habían padecido demasiado todos esos meses en la isla, lo único bueno que sacaron de ahí, fue que les ayudó a sobrevivir
El piloto aterrizó por fin en la mansión, Dominic Diamantis tenía la mirada fija en sus movimientos hasta que paró, los rescatistas bajaron a los dos náufragos en la camilla, de prisa caminaba