Mundo ficciónIniciar sesiónGIACOMO.
La puerta es abierta por un hombre de cabello castaño, de unos cuarenta y tantos. Es alto, no como yo pero solo son unos centimetros de diferencia, su mirada me recuerda a Cata y asumo que es su padre.
—¿Usted quién es? — me pregunta mirandome de abajo hacia arriba
—Buenas noches señor, mi nombre es Giacomo Eribalde y he venido por Cata para ir a cenar — su mirada de nuevo me recorre &m







