Valery Salvatore
Violet se retiró a descansar y eso fue una bendición porque ya no soportaba más la incomodidad, acabaría por desmayarme dónde siguiera ahogándome por la desinformación de mi hija y también por las risas de mi querido yerno que me miraba con picardía diciéndome en silencio "se lo que ocultas".
-Me alegro de que hayas disfrutado la estadía, no sabía que había tan buen spa allí ni tampoco cargaron el servicio a mi cuenta- Giuliano comentó mientras picaba algunas frutas para Violet