Mundo ficciónIniciar sesiónTres días habían pasado desde aquello en casa de Steven. Al día siguiente y con la cabeza fría le mandé un mensaje diciéndole que nos viéramos, que ahora sí escucharía su explicación, pero no obtuve respuesta. En el trabajo todo seguía igual, Steven estaba ahí siempre pero no me hablaba y yo por la dignidad que me quedaba al haber ignorado mi mensaje decidí no hablarle tampoco.
Liana en todo momento estuvo al tanto pues el día de la fiesta cuando llegué a casa le marqué para contarle







