Debbie
Levanté la mirada y vi de quién se trataba.
Era Rex.
Los ojos se me llenaron de lágrimas que empezaron a rodar sin control.
—¿Debbie?
Sentí las piernas como si fueran de agua bajo el firme agarre de Rex. La imagen de Chloe en esa cama la tenía grabada a fuego en los ojos. Cada vez que parpadeaba, veía su cabello revuelto y esa mirada de autosuficiencia en su rostro.
—Rex —articulé con dificultad, con la voz entrecortada—. Rex, él... ellos...
—Shhh —susurró Rex. Se limitó a apreta