Debbie
Él estaba allí, de pie junto a la encimera de la cocina.
Sin camiseta. Con el torso totalmente al descubierto.
Llevaba unos pantalones de chándal negros que colgaban de su cadera de una forma... amenazadoramente baja.
Los músculos —tensos y sólidos— adornaban su cuerpo en todos los lugares perfectos.
Tatuajes.
Tenía muchísimos tatuajes en el lado izquierdo de su cuerpo, como si hubiera dedicado esa parte de sí mismo por completo a la tinta.
Nunca lo había visto —ni a él ni a ni