Capítulo188 Nada le va a pasar.
Adriana se quedó pasmada sin saber que decir.
Su corazón reaccionó más rápido que su mente; esa punzada de sexto sentido repentina era algo que experimentaba por primera vez.
José, al ver que sus ojos estaban fijos y su cuerpo completamente tenso, pensó que estaba era asustada. Por lo que su tono se suavizó:
—No hay nada de lo cual preocuparse, me parece que esa serpiente no era venenosa...
—Ok.
Adriana apretó los labios y, por instinto, agarró con fuerza el robusto brazo de José.
Él también se