Capítulo133 Darle una sorpresa.
José salió, sacó su celular y llamó a Rafael, dándole instrucciones:
—Prepara el desayuno para mi esposa y para mí, además de una muda de ropa para cada uno. Tráelo de inmediato.
Adriana, envuelta en las sábanas blancas como un fantasma, estaba acurrucada en la cama.
Unos minutos después, Rafael llegó con la ropa, sin atreverse a mirar hacia adentro.
Poco después, también trajeron un desayuno muy completo y bien presentado.
José se cambió de ropa y fue al baño. Aprovechando ese momento, Adriana