Fernando dejó caer su copa de vino, rompiéndose en mil pedazos en el suelo.
—¡Maldito! —exclamó furioso, olvidando cualquier compostura, mientras gritaba: —¡Rápido! ¡Corten esa transmisión ahora mismo!
Los empleados corrieron desesperados a intentar solucionar el problema, pero nadie sabía dónde estaban Carlos y Elena, y el sistema de control de la torre había sido manipulado, dejando sin opciones a los técnicos.
Todo Costa del Sol estaba conmocionado por la impactante transmisión en vivo del he