Impresión
A bordo de aquel vehículo de lujo desbordante y comodidad desmedida me sentía como parte de la realeza, al punto que sentí que el conjunto que había escogido para ese día no alcanzaba para estar a la altura de ese nivel de glamur. Arthur no había dicho nada más después de abrirme la puerta con caballerosidad para dejarme subir al asiento trasero de aquel lujoso auto inglés que había sido modificado para tener la comodidad de una limusina sin arriesgar su sobriedad inherente a su diseñ