Mundo de ficçãoIniciar sessão—El tiempo apremia —lo agito.
—Mads, primero: lo siento. Por haber reaccionado ayer como lo hice, al cargarte y obligarte a hacer algo para lo que me habías confesado que no estabas preparada. —Asiento en respuesta—. Segundo, siento tanto que Estela se haya aparecido así de improviso. —La sola mención de su nombre me agria el carácter. Él lo nota e intenta subsanar su error—. Ella no es lo que tú crees,







