Mundo ficciónIniciar sesiónMe quité la remera por la cabeza y miré la imagen que el espejo me devolvía. Quizás un buen orgasmo mejore mi ánimo y me ayude a conseguir una buena noche de sueño. Con la punta de mis pies me deshice de las zapatillas, tironeé de los botones del jean y en un movimiento rápido los lancé al cesto de la ropa sucia.
—Diablos, espero que las manchas de sangre se vayan de mis amados jeans rotos de domingo.







