Mundo de ficçãoIniciar sessãoHijos de puta! Exclamó Donovan apenas y vio al pequeno toda la carita llena de sangre, moretones en el cuerpo, la naricita rota y los ojitos casi cerrados por los golpes Liam casi no podía ver de lo inchados que los tenía, y mejor asi pensó Donovan o lo habría visto llorar cómo pocas veces en su vida,
Vlad, se extraño cuá







