117. TENEMOS QUE MOVERNOS, TENEMOS QUE IRNOS DE LA EMPRESA
(PARK ETHAN)
Una vez que estuvimos en mi sala de producción, uno de los espacios que habíamos convertido en nuestro santuario creativo, con sus paredes cubiertas de bocetos, letras de canciones y fotografías, la tensión acumulada comenzó a liberarse.
—Yu-jin, ¿has podido mover lo que requerimos para iniciar por nuestra cuenta? —pregunté, rompiendo el silencio. Necesitaba saber si teníamos alguna posibilidad real de independizarnos.
—Sí, he estado trabajando en ello —respondió Yu-jin, con un ton