50. MIEDOS
Hugo se quedó observando a su esposa sin entender a cabalidad en que le estaba pidiendo ayuda. Estaba tan concentrado analizando todos los problemas que podía causar que Valeria se estuviera haciendo pasar por Trinidad, que no captó de inmediato el cambio de actitud de su esposa que no se había molestado, ni siquiera ofendido al enterarse de lo que hacía aquella.
Giró despacio ante el silencio que siguió a su pregunta, para encontrarse a Trinidad sentada en la cama con una bata blanca que envo