Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe muerdo el labio inferior tratando de pensar en alguna excusa, no podía decirle que Bastian, nuestro vecino, el chico que no le agradaba, se encontraba en mi habitación y me había visto semidesnuda.
—Por nada especial, solo me pareció más cómodo —digo lo más natural posible.







