Continuando en la sala de conferencias Koyama.
Atsushi se levanta de la mesa para seguir a Bárbara, la visualiza en el balcón viendo hacia el lago. El hombre se acerca despacio a ella.
- ¡Lo siento! La verdad solo quería ayudarla- Su tono de voz es de un cachorro regañado.
¡Ahh! – Bárbara se toca la frente.
-No Atsushi, la verdad la que le debe una disculpa soy yo. Debería estar acostumbrada, de hecho lo estoy. Pero ¡Esa mujer! siempre ha tenido la habilidad de exasperarme. - Le dice volteándos