Siempre fuiste tú. Capítulo 88.
Luke salió a toda prisa rumbo al hospital, el tráfico no ayudaba mucho, pues la gran congestión que existía en la calle imposibilitaba que pudiese llegar lo rápido que a él le hubiese gustado.
– por Dios, ¿ por qué no se mueven? –Gritaba desesperado.
– por favor resiste, Elisa, no me puedes dejar solo – repetía envuelto en lágrimas.
1000 pensamientos llegaban a su mente, recordaba como había desperdiciado un tiempo valioso a causa de los malos entendidos que en e