"Lo siento, no lo entendí", me corregí con otra sonrisa rígida.
"¿El viernes por la noche?". Frunció las cejas. "La emergencia que tuviste en el hospital. La niña... parecía bastante enferma. ¿Cómo está ahora?".
"Oh", dije, sorprendida. Aparté la mirada de su rostro. "Umm, sí", me aclaré la garganta. "Ella está uhh sí...". Lo miré con las cejas levantadas, "La hija de Clara, ¿verdad? Está muy bien. Su hija está muy bien. Gracias".
Terminé de hablar y cerré la boca. De verdad deseaba que el as