En los últimos días se habían cruzado con Lucas varias veces, pero él o bien los ignoraba como si fueran desconocidos, o bien miraba a Rebeca con desprecio y cierto sarcasmo.
Dado ese comportamiento, Rebeca y los demás, naturalmente, no iban a insistir en una relación que no era recíproca.
Por eso, aunque se habían encontrado en varias ocasiones, no llegaron a intercambiar ni una sola palabra.
Esta vez no fue diferente.
Rebeca y Cristian, como si no lo conocieran, pasaron directamente junto a el