Al día siguiente, tras levantarse y desayunar rápidamente, Rebeca se fue a trabajar como de costumbre.
A mediodía, estaba cenando cuando recibió la llamada de Carolina.
Era la primera vez que Carolina la llamaba desde que se había escabullido silenciosamente en Mainwy Spa.
Rebeca contestó.
—Mamá...
—Hola, Carol —Rebeca contestó y preguntó: —¿Has comido ya?
—¡Acabo de terminar de comer!
Esa mañana, en el balneario, recibió una llamada de Nati diciéndole que su padre había salido con ella y pregun