Mundo ficciónIniciar sesiónRachel
Llego al camerino con una tonta risa al recordar ese atractivo y sexy rostro confundido y ganoso de más. Diane me atacó con miles de preguntas en cuanto me vio y no tuve de otra que contarle lo que sucedió en el privado hace unos minutos atrás.
Diane me observa divertida, con esa expresión en sus ojos de que me atacará sin compasión.







