Cambell no quería reconocer lo que le pasaba, así que decidió desviar la atención de su amigo.
—Mira quién lo dice, el hombre que mandó a recorrer toda la ciudad de Los Ángeles buscando a la chica con quién pasó una noche.
—Ya mejor vete o se dará cuenta.
—Mi mejor amigo me corre de su casa por una chica.
Salió poniendo una de sus manos sobre su pecho, fingiendo un gesto de tristeza lo que hizo reír a Ahmed.
El árabe se quedó analizando todo lo que había ocurrido, pensaba acercarse poco a poco