Capítulo 87.
Luciana con el rostro rojo ante la desesperación se encontró con Milenka en el elevador.
— Amiga ¿estás bien?— cuestionó la rusa— ¿qué sucede?
La pelirroja sin pensarlo dos veces se abalanzó en el elevador y comenzó a tocar desesperada el botón para que se cerraran las puertas, el tiempo estaba en contra.
— ¿Qué tienes? ¿qué pasa? ¿qué te hizo ese maldito?— Decía Milenka— Deja que hable con él.
— ¡No!— gritó Luciana desesperada— sácame de aquí Milenka, sácame de aquí por favor.
— Lo sabía — di