Capítulo 124.
— Ignacio no comprendes lo feo que siento cada vez que mi hijo rechaza mi amor.
Ese día Victoria estaba desahogándose con el rostro desencajado y lleno de dolor.
Joel se había mantenido cerca de ella de manera estratégica, cada declaración, cada frase dicha, él la mantenía siempre a buen resguardo, era un arma que próximamente podría ser utilizada.
— Debes estar tranquila Victoria, él solo está herido y te culpa a ti por todo lo que ocultaste.
— Pero…— dijo ella con un sollozo interrumpiendo su