Capítulo 54.
El consejero real escuchaba atentamente lo que el príncipe le estaba contando, sabía que aquella revelación sería un gran acontecimiento para la gente de napa, y mucho más para el rey Eliot.
– En estos momentos lo hablaré con su majestad, que por cierto, no se ha sentido muy bien, así que sería muy conveniente que usted pudiera venir a la brevedad posible – le indicó el ministro.
– En los próximos días mi prometida y yo estaremos por allá, Patrick, pero quiero que vayas preparando