Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespierto cuando los rayos de sol comienzan a golpear mi rostro. Maldigo en voz baja y ruego por la cama en busca de un poco más de oscuridad. Me detengo levemente al sentir mi cuerpo gritar a causa de lo adolorida que me ha dejado Sebastián. No quiero admitirlo pero anoche fue sorprendente.
Nunca había experimentado esa sensación de ser dominada y complacida al mismo tiempo. Hay algo en él que







