12

Estoy furioso. Tan furioso que me dan ganas de matarla pero, mierda no lo haré.

—¿No te quedaron claras las putas reglas?—le pregunto. Isabella se aferra más a su cinturón de seguridad, lo toma y lo estruja entre sus delgadas manos mientras llora con fuerza. Me mira limpiarme los dedos de la mano con un trozo de tela y solloza. En cierto punto me recuerda a mi sobrina recién nacida, igual de lindas. Pero, estoy muy molesto con ella. <

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP