AURORA
CUMPLEAÑOS PARTE DOS
Mi corazón latia sin tregua ante el delicioso aroma que despredía el lobo moteado frente a nosotras y nuestras extremidades como por arte de magia cobraron toda la fuerza que perdimos ante nuestra primera transformacion ante la cercanía que teníamos con él.
Una vez que Antón vió que podiamos mantenernos de pie por nuestra cuenta se alejó un par de centímetros y se sentó dejándose caer sobre su trasero.
Lo obsrvé atentamente memorizando cada rincón de su apariencia,