Mundo ficciónIniciar sesiónEn eso Massimo se acerca a saludarme y me da un beso en la mano.
—Arya estás muy hermosa.
—Gracias.
—¿Enzo ya está jugando?
—Si tú mujer se lo llevo.
—No me extraña.
—Por cierto ¿Fanny está enferma?
—¿Quién?
—La chica que atiende la barra.
—Ah si parece que no vendrá en unos días.
Me







