**POV de Clara**
---
Mis pulmones ardían con el sabor a óxido y lluvia cuando arrojé todo mi peso contra la pesada puerta metálica de salida de un concurrido restaurante de mariscos tres bloques más allá.
Irrumpí en la cocina, un torbellino caótico de sartenes tintineando, cocineros gritando y el espeso y sofocante olor a aceite hirviendo.
Varios chefs me gritaron en español, agitando sus pinzas indignados mientras yo corría por las estaciones de preparación, apretando el sobre impermeable cont