**POV de Clara**
Apretté los dientes, hundiéndolos con fuerza en la carne blanda y carnosa entre su pulgar y su Ãndice. No simplemente mordÃ; trituré con la desesperación salvaje y animal de una mujer que habÃa pasado cuatro años siendo manejada como un activo en un balance contable.
—¡Ah! ¡Maldita sea, Clara!
El agarre no se aflojó simplemente; desapareció por completo cuando el hombre arrancó violentamente su mano, su silueta tambaleándose hacia atrás en la hueca oscuridad de