Una vez que regrese a la mesa donde estaba mi amiga Kristy sentada, me pude fijar en que mi esposo ya no estaba con esa mujer, me senté en mi silla, dándome cuenta de que mi amiga no dejaba de mirarme
— Aaron y esa mujer se han marchado hace unos minutos, pero primero ha venido él a saludarme ¿estas bien, Rebeca? — me pregunto
— Si gracias, solo estoy un poco inestable, pero todo está bien, tranquila — le respondí
Después de pagar nuestra consumición al camarero, Kristy y yo nos levantamos de n