14. CAPÍTULO
Se disculpó con Mancini por no avisarle su ida del Antro. Aunque el abogado en respuesta se mostró como si nada, asegurando que hasta olvidó que había ido con él, en cuanto una encantadora compañía le dio el mejor polvo casual de su vida.
-Quiero pedirte un favor.
-Te escucho.
-Hay una amiga que… digamos que necesita estudiar en la universidad, no tiene cómo cubrir los gastos. Pero me he ofrecido en ayudarle…
-Detente, ¿una amiga, Tiziano? Es la mentira más grande que te he escuchado decir -acu