Cierro mis ojos luego de jalar del gatillo, un sonido aturdidor se hace presente, uno que es bastante conocido en mi vida pero que ahora me hace pasar una corriente por toda mi espalda y de una u otra forma me deja paralizada. Russo toca mi espalda, haciéndome sentir sucia, creo que sin duda alguna esto me ha cambiado, el vacío que siento en mi pecho no es tan fácil de reponer. Sacudí mi cabeza y lo mire, mi sonrisa fingida no podía faltar, sin contar con mi mirada coqueta, lo que mi yo interio