Capítulo 28
La noche estaba teñida de sangre.
Aunque la luna iluminaba con su luz azul plateada a las criaturas que se encontraban debajo, los árboles se mecían como de costumbre, la noche danzaba con una brisa sutil y los insectos nocturnos chirriaban y se arrastraban por la tierra, había una conmoción en la atmósfera.
Como si fuera un giro inesperado, me vi inmerso en todo de golpe. Todo sucedió muy rápido y yo estaba en medio de todo.
Los cuerpos yacían a mis pies, hombres acuchillados por g