Capítulo 118
La risa de un hombre rompió el silencio de la pequeña reunión.
"Esa es mi historia favorita. Por supuesto, me gustaría compartirla." El hombre, vestido con una fina seda, echó la cabeza hacia atrás, y su cabello plateado brilló con el último rayo de sol que se ocultaba tras cúmulos de nubes grises, tiñendo el cielo de tonos rosados y dorados.
—Esta vez me llamaron estas parejas adineradas —eructó mientras dejaba caer la taza de cerveza sobre la mesa, rodeado de una multitud—. Res