Después de un par de frases más, finalmente colgaron el teléfono.
Bella frunció el ceño.
Si realmente había alguien detrás de la trama del secuestro, temía que Anna también estuviera involucrada.
Al fin y al cabo, la única persona que le guardaba rencor era Anna.
Al pensar en lo cerca que estuvo de ser ultrajada, Bella apretó los puños con fuerza.
¡Todos y cada uno de esos incidentes, se los haría pagar a Anna personalmente!
Después de calmarse, Bella se dirigió a la sala.
—¡Bella, he preparado