Al día siguiente, Bella se enteró de la llamada que Julio había hecho a Elena.
También sabía que la determinación de Elena comenzaba a flaquear.
—Elena, si de verdad te mudas de vuelta, tendrás que seguir soportando el desprecio de tu suegra y continuar llevando una vida tan opresiva.
Le advirtió Bella. —A menos que tanto Julio como tu suegra cambien y te traten como a una más de la familia, los detalles de la vida diaria solo conseguirán ir apagando tu entusiasmo. Terminarás deprimida y furiosa