Bella giró la cabeza y resultó ser Anna.
Ella llevaba un traje de negocios y junto a ella había varios hombres vestidos con trajes, así como Pedro, vestido de negro.
Bajaban de la escalera, evidentemente acababan de comer.
Al oír las palabras de Anna, Pedro, que estaba hablando con los que lo acompañaban, levantó la cabeza.
Al ver que ella iba con Carlos, la mirada de Pedro se ensombreció un poco.
—También está el jefe Sánchez, qué casualidad, ¿ustedes también vinieron a comer aquí?
Anna, como s