Deirdre quería volver al lado de Kyran cuanto antes. ¿Y si él tenía sed? No había nadie que pudiera brindarle agua.
Maeve tenía los ojos enrojecidos mientras balbuceaba: "Señorita McKinnon-".
"¡Qué te tomó tanto tiempo, torpe! ¿Acaso no sabes que estamos apurados?".
De repente, una voz surgió detrás de Deirdre. La voz parecía la de un matón y, en cuanto se acercó, a Deirdre la atacó un fuerte olor a cigarrillo.
El hombre observó a Deirdre y preguntó: "¿Estás segura que es ella? No te habrás