Brendan estaba furioso. "Deirdre, ¿así es como reconoces tu error?".
Todo el cuerpo de Deirdre temblaba de dolor. Le daba igual su comportamiento porque le dolía tanto que necesitaba descansar antes de hablar. Ella preguntó con los labios temblorosos: "¿Qué quieres de mí entonces?".
La mirada de Brendan se volvió fría. Estaba a punto de hablar cuando Charlene le cogió la mano y le dijo con una falsa voz magnánima: "Olvídalo, Brendan. No le daremos más importancia a esta situación. Deja que se