Brendan no esperó a que Charlene se inventara una excusa. Se puso en pie de un salto, furioso. "¡Y lo escondiste bajo la alfombra sin decirme una sola palabra! Con tu silencio, ¡accediste a que enviaran a Deirdre a la cárcel en tu lugar! ¿Por qué? Porque la única que sería protegida con este acto eras tú, ¿no? ¡Maldición! Charlene McKinney... ¡¿Cómo puedes dormir por las noches?!".
Las venas se le salían de la piel, pero lo peor de todo era que la había llamado por su nombre completo, como si f