Faye fue directamente a la mansión Becker esa tarde. Llevaba un pequeño recipiente de comida con el nuevo plato que acababa de aprender a preparar. Su corazón latía rápido de emoción. Quería que la primera persona en probarlo fuera la señora Monika.
Cuando entró, la mansión estaba tranquila y silenciosa. La señora Monika estaba en la sala, sentada en un sillón de masajes. Sus pies descansaban en un pequeño recipiente que giraba lentamente.
La anciana parecía en paz. Tenía los ojos cerrados y re