Su presencia era imponente y elegante, con hombros anchos y cintura estrecha, irradiaba una intensa masculinidad.
No era de extrañar que Estrella, en mi vida pasada, se hubiera sentido atraída por él a primera vista. Una pena que el almirante fuera tan poco romántico y la rechazara.
Si en mi vida pasada él le hubiera correspondido, quizás Estrella al menos habría tenido una pareja.
Al notar mi mirada, el almirante me miró con frialdad. Pero sus orejas triangulares y peludas se movieron lige