Antes de concertar la cita con Luciana, también me sentía inquieto, pero no esperaba que, al recibir mi llamada, aceptara sin dudarlo.
Cuando vi a Luciana, ya me estaba esperando, mostrándose muy proactiva.
La impresión que me dio hoy rompió por completo mi percepción previa de ella. Era perspicaz pero a la vez directa, llevaba consigo una especie de valentía.
—No esperaba que me llamaras para quedar, pero sin importar tu intención, debo decirte de antemano, ¡lo siento! —ella tomó la iniciativa,